<< El que viva verá. Me viene la idea de que, en secreto, persigo la historia de mi miedo. O, más exactamente, la historia de su desenfreno, más precisamente aún, de su liberación. Sí, de veras, también el miedo puede ser liberado, y en ello se ve que forma parte de todo y de todos los oprimidos (....)
La mujer libre aprende a apartar sus miedos poco importantes y a no temer al único gran miedo importante, porque ya no es demasiado orgullosa para compartirlo con otras...>>

Casandra, Christa Woolf


"¿Quiénes sois vosotros para decretar quién debería seguir vuestras normas y leyes inventadas?" Layla Anwar, Mujeres en Iraq: nubes rosas y rojas



domingo, 1 de junio de 2008

contrastes (pero estos más anestesiados, ya, por costumbre)




















En Lavapiés es fácil encontrarse a una niña de siete años columpiándose tranquila y gozosamente en el pequeño parque infantil de Agustín Lara a las 00:20 hrs. de la madrugada... He bajado a pasear y, como siempre, hay multitud de gente en la calle... También es fácil encontrarse con gente durmiendo en cartones o un hombre enfurecido y asustado que saca una navaja bien grande (de esas de película, que dan miedito) porque quiere clavársela a tu perro, que insiste en ladrarle porque se acercó a tí (el hombre) vociferando que le dieras un cigarro... Lavapies es la calle Argumosa llena de gente que viene a tomarla a las terrazas y bares de la zona. Es la plaza llena de gente que pasa hachís. De policías "de paisano" cada vez más mimetizados con el ambiente y vestidos y peinados a lo 'joven fashion' que viene a tomarla al barrio... Mi perro se lanza a por las cacas de caballo que dejan los que no van "de paisano". No es que ellos caguen en las calles (que todo podría ser, metafóricamente hablando), sino que nos han metido policía montada a caballo... en un barrio lleno de adoquines, asfalto y bolardos... ah! y de mucha gente por el suelo... Cuando llueve, los caballos, pobres ellos, resbalan. Y los agentes gritan a las personas, desde ahí arriba, dos metros de cruz resbalante por las aceras, lo que tienen o no tienen que hacer... A la gente que está por el suelo, sobre las rejillas de aire del metro, sobre cartones, en mitad de la Plaza Lavapies, la han echado. Ahora duermen en Agustín Lara (mucho más de paso, mucho menos 'emblema' de cara al visitante... mucho más lavapies de mierda, miseria, contrastes y convivencias...). Aparecen sobre las 00:00 horas como tarde con sus cartones y preparan el que será su lecho para dormir esa noche... A la misma hora, la niña que se columpia me pregunta que qué hago. Su hermano mayor, que no le quita ojo, asiste con curiosidad al intercambio de frases en castellano acerca de mí, mi perro, su pelota y las galletas que de vez en cuando le doy... Él no entiende bien el castellano. Es mucho más mayor, y aún anda "pillando" el idioma... Pero acaricia a mi perro... Tengo que ofrecerle mi mano acompañando su caricia para que se relaje y no retire la suya de golpe. De donde él viene, la gente no toca a los perros... Supongo que de donde él viene también habrá policia, pero no montada a caballo, ni vestida 'fashion total', ni pidiendo papeles a todo aquel que sale del metro con un color de piel no apropiado para la ocasión...
Hoy en el trabajo asistí a la conversación entre varias compañeras auxiliares de enfermería que trabajan en la Clínica. Digo asistí porque en los términos en que se desarrollaba la conversación no podía sino mantenerme en un prudente silencio y escuchar... tratar de comprender... Hablaban del color de la piel de las personas como si de un caché se tratara: más blanquita, molas, más morenito, peor... pero todo mejor antes que ser 'negrito' (sic). Me miran y me dicen: 'mira, tú, qué bieeennnn, qué blanquita que tienes la piel... qué linda!'
Hoy estuve trabajando temas de comunicación para la resolución de conflictos. Como antropóloga y educadora social, puse el peso y la atención en el imaginario común, en el sistema de significados compartido.... aquello que hace que nos entendamos, que nos interpretemos, y que en base a ello pensemos esto o aquello... En la hora de la comida fue que asistí a la conversación sobre lo apropiado y elogiado de mi color de piel... Hacía un segundo yo estaba hablando con ellas de la diferencia de su 'ahora, ahora' (un algo así como 'después lo hago, espera') y el nuestro (que quiere decir que 'ya mismo', que ya lo haces), u otras expresiones suceptibles de malinterpretación según tu español sea el castellano (o parecido) o el de América Latina (evidentemente con las diferencias de país y región como pueda ser aca las de Cadiz con Cantabria, por poner un ejemplo...) y las risas se oían en todo el hospital al darnos cuenta de múltiples malentendidos y compartirlos... ellas de allá (Perú, Ecuador...) y yo de acá... rarita, pero de acá... Y de repente, hop!: el salto al elogio y la discriminación en base al color de la piel allí mismo, en una cocinita de una clínica donde casi todas las auxiliares de enfermería provienen de algún país de la grande América Latina...
Hoy llegué muy cansada al barrio... Me fui al Donner Kebab de Habiv, justo un poco más abajo de casa... Me ofreció un té mientras espero mi donner y mi ración de patatas, y charlamos de sus hijos, allá en Turquía. El mayor no puede venirse (es mayor de 18 años) y además no quiere, y los más pequeños necesitan alguien que los cuide, y allá está toda su familia... Hoy se suma a la charla su compañero de faena, que poco a poco va hablando cada vez mejor el idioma. Entra con una broma acerca de las derechas, las izquierdas, y los derechos... Un hombre muy borracho llega al local. Habiv, como siempre, le malcompra alguno de los artilugios de telefonía que ha conseguido vete a saber dónde. Me despido. Al salir me encuentro con una compañera que me dice que no han conseguido poner en marcha la proyección pública de un documental sobre las 38 personas de Bangladesh que llevaban dos años retenidos en Ceuta y que iban a ser expulsados... Hoy venían a Lavapiés (tras un largo y duro proceso de lucha colectiva) a ver este documental, y allá que nos encontramos con esta chica a la puerta del Donner corre que te corre para conseguir un ordenador que funcione...
No hago más que acordarme de un 'pequeño' huracán en forma de mujer de 25 años, linda, fuerte, y habladora como ella sola :-) recién llegada a vivir en el barrio, que el otro día me preguntaba que si no veía Lavapiés un poco parado... Yo la contesté que quizás los "movimientos sociales" estaban menos visibles en un espacio público proyectado, y más disgregados, pero existiendo, transformados con el devenir del tiempo (Eskalera Karakola, Lavapies de Cine, Fe10, El Solar, LaBiblio, Diagonal, Traficantes de Sueños y todo Embajadores 35, Ferrocarril Clandestino, la Agencia Precaria, etc. etc.) La cuestión es que Lavapies no se para porque los "movimientos sociales" estén más o menos visibles que hace unos años en el barrio... Lavapies es Habiv ofreciendo un te reconfortante, mi compañera agobiada porque no consiguieron poner la proyección, el hombre que saca la navaja porque quiere clavársela a un perro, o las personas desplazadas de la Plaza de Lavapiés a la de Agustín Lara.... No sé si eso se puede considerar movimiento organizado o no (claro, seguramente no ;-p) pero se mueve... Lavapies es inaprensible, inabarcable en su complejidad... inhabitable muchas veces... sórdido, difícil, (in)humano... Pero una niña se columpia a las 00:20 de la madrugada, y 38 personas procedentes de Bangladesh se desplazan a Fe10 a ver un documental que cuenta su historia de lucha...
Llevo 10 años en este barrio. Últimamente cualquiera diría que 'desaparecida' (mi presencia en los proyectos organizados del barrio no va mucho más allá de lo virtual la mayoría de las veces). Pero lo habito... Y como dijimos hace tiempo desde la Red de Lavapiés... estamos habitando la dificultad, y es lo que tiene, que cuesta, y que con el tiempo, parece que no estés... Pero estás.
Buenas noches, lindos y lindas. Ya saben: se les quiere.
PD: El otro día de verdad que quisieron clavarle una navaja a mi perro... Justo después tuve que aguantar a dos tipos metiéndose conmigo con un vacile marcadamente sexual... Un querido amigo me dijo, cuando le contaba todo esto a la mañana siguiente, que él no podría vivir en mi barrio... Quizás es por las niñas de 7 años que se columpian, los documentales que cuesta proyectar, o los ofrecimientos de té justo antes de cenar... pero, de momento, acá estoy y acá me quiero quedar... paseando por las calles de Lavapiés, llenitas de contrastes que vivenciar y compartir cuando se pueda...
Besos...


(en el cartel pone: 'el miedo nos condiciona la vida. no tengas miedo, vive lavapiés')

3 comentarios:

Koldo Burgoa Comunión dijo...

Desde la norma de ciudadanía, ahí estilso de vida y de c onjuntos de estilos de vida (barrios) que saliendose de esa norma no gustana los normativizados...

Pero para quienes nos gusta la interrelación más allá de tópicos, para quienes alabamso una conversación que no sea sobre futbol, el tiempo o moda, los barrios como lvapies en Madrid o Atxuri o San Francisco en bilbao tienen un aire de distinción.

Y, porque no, nos encanta ser personas distinguidas, pese a que para el resto seamos denominables como "raras".

Un Saludo

Pat dijo...

:D pues no sé si distinguidas o no, pero de gente, de personas! es de lo que está lleno lavapiés...
Sabes? una vez hace años (de las muchas veces que subí a Bilbo), me pasó algo muy curioso. Tenía (o tengo, que ya no lo sé seguro) un amigo de Basurto. Una tarde nos separamos en dos grupos: su compañera y sus hijos conmigo, él con otros dos amigos por otro lado de la ciudad. Ellos andaban por Autonomía, Indautxu y esa zona, y nosotras recién salíamos de Atxuri. Íbamos a atravesar tan tranquilas San Francisco para encontrarnos con ellos, cuando recibimos una llamada suya advirtiéndonos -porque se imaginaba el trayecto- que no cruzásemos San Francisco y fuésemos por el camino más largo... La razón: que era inseguro...
Conforme avanzábamos por la San Francisco Kalea, su compa y yo íbamos viendo lo colorido (y desconchado) de sus calles, su gente, sus bares, sus trapicheos... su... su parecido con Lavapiés, coñe! Y nos íbamos riendo ante esa idea de 'lo inseguro' que se construye en torno a estos barrios...
En fin, que me ha gustado encontrar tu referencia a ese barrio, porque hace años iba cada Aste Nagusia para allá, y en San Francisco pude siempre encontrar gente y procesos, como se encuentran en Lavapiés... 'Pueblo'. Eso es lo que encuentras: pueblo y personas... con todas las complicaciones que ello conlleva...
Un saludo

Koldo Burgoa Comunión dijo...

tengo la suerte de estar viviendo en uno de esos dos barrios y, anteriormente, en otro muy obrero él... y me encanta.